Etiquetas

, , , , ,

Buenas noches fieles entendedores de mis causas perdidas!

Esta tarde estaba estudiando un poco sobre el periodismo político, un género que, por imposición más que por voluntad propia, he tenido que abordar. Sin embargo, he de reconocer que me ha atrapado sumergiéndome en un mundo francamente manipulado por estos y aquellos, un mundo que al parecer te atrapa cuando caes en sus redes. Es un tanto dramático pero ingenioso porque a día de hoy no conocía hasta dónde puede llegar la inteligencia o tozudez humana.

Tendría que analizar cada letra que he estado leyendo, a cada cual más enrevesada como es propiamente este género, enrevesado y lleno de palabras que, en ocasiones no dicen nada, pero bueno no es el caso. Mis cortas pero impacientes nociones de periodista en curso me empujaban a comentar algo que me ha llamado la atención, bueno, para ser sinceros se trata más bien de dos cosas.

En primer lugar, la estrecha relación entre medios de comunicación y la gran burbuja política, ese mundo ideal donde yacen muchas ilusiones y expectativas. Pero es curioso, por una vez he de posicionarme, aunque tampoco lo pretendo, en contra de esta mi profesión. Qué barbaridades he de leer a veces… Que sí que no hace falta que yo saque conclusiones que ya conocemos todos; que si existe un lenguaje político medido hasta el milímetro, que existen técnicas y estrategias que desvían nuestra atención de lo que verdaderamente se cuece, que si los gestos, la vestimenta, la mirada, los tics… ¡Por Dios! ¡Échense las manos a la cabeza! Pues no… Yo no me las eché. No lo hice porque para mí no era nada nuevo esto que leía, de hecho, sin leer y estudiar ya lo sabía, cualquiera lo puede ver en la televisión. Échense las manos a la cabeza aquellos que aún queramos luchar por esta profesión que está completamente corrompida por el dinero y las relaciones favorables… ¿Cómo puede ser que critiquemos algo que por detrás nos está beneficiando? Al menos a los políticos se les ve venir… Pero desde cuándo a los medios se les ve el plumero… Desde nunca.

Los medios de comunicación son el nexo de unión entre la realidad política y la realidad social. Su labor es buscar la mayor objetividad posible para transmitir los hechos e interpretarlos de manera que la audiencia pueda crear su propio juicio de valor. Partamos de esto. Pero partamos ¡YA! Personalmente, no estoy ni a favor ni en contra de esa supuesta objetividad; la cual dudo muchísimo que exista ya que por mucho que yo no quiera pensar en verde tengo el verde en mi cabeza y, muy pero que muy fríos debiéramos de ser si fuéramos completamente objetivos. Pero partiendo de la base de que somos los responsables de lo que los ciudadanos van a creer por norma general, deberíamos de tener cuidado con cierta información y no favorecer al gris cuando el gris esté perdiendo porque la gente quiere el gris ni poner al blanco de vuelta y media cuando va ganando porque la gente quiera buscar un culpable de todo. Los medios ya no tienen juicio propio se fían de la élite y, en otras ocasiones, son Robin Hood, roban a los ricos para dárselo a los pobres. Creo que para ser periodistas, aparte de todas las clasificaciones y características que hagan libros, expertos y profesionales, hay que tener por encima de todo CRITERIO, VALORES y PRINCIPIOS.

En segundo lugar, leyendo mis queridos apuntes, aquellos que anuncian la crónica de una muerte anunciada, me ha llamado la atención un término que algunos no conocerán pero otros habrán palpado más o menos, el infoentretenimiento. Sé qué pensarán, que una cosa no tiene nada que ver con la otra pero sí. Se relacionan por un motivo, mi risa. Expliquemos un poco en qué consiste.

Este fenómeno moderno  hace referencia a la información que más que informar, interesa. Escuetamente expresado. Digamos que los medios de comunicación no buscan la información relevante o no tan relevante. No, ya no informan, entretienen. Y pienso yo… que no sé para qué estarán las películas de cine o las novelas. Ahora también nos queremos hacer con este carácter. He aquí su relación, el dinero. Lo que interesa vende y si vendo yo gano. ¿El qué? ¿Prestigio o credibilidad? No, pero sí capital, dinerito para la saca. Nos olvidamos de que la audiencia es nuestro objetivo pero su educación y cultura es nuestro deber. No eduquemos como no nos gustaría que nos educaran a nosotros.

¡Ojo! Respeto absolutamente el entretenimiento que realizan ciertos medios esté, más o menos, de acuerdo. Pero no puedo apoyar algo que no fomenta el periodismo como clave de la evolución de la sociedad. No debemos dar pie a que el periodismo se convierta en un “telecirco” más a cargo de esta sociedad. Fomentemos cultura, verdad, hechos, noticias, opiniones… Soy pro-modernismo periodístico no me malinterpretéis, sólo digo que lo llamemos entretenimiento a secas no lo llamemos periodismo. No queramos ser más modernos de lo que nos podemos permitir.

medioisss

Anuncios